Chatgpt no es terapia
- Melissa Barcia
- 19 sept 2025
- 2 min de lectura
Según un estudio de Harvard, la terapia y el acompañamiento emocional son el uso más frecuente de la inteligencia artificial (IA). Este es el ranking:
Terapia/acompañamiento
Organizar mi vida
Encontrar un propósito
Mejorar el aprendizaje
Generar código
Generar ideas
Diversión y entretenimiento
Mejorar el código
Creatividad
Vida más saludable
Los tres primeros involucran aspectos profundamente humanos: nuestras emociones, nuestras decisiones y el sentido que damos a nuestra vida.
¿Asusta un poco? Quizás.
Pero también nos dice algo importante sobre el momento que estamos viviendo.
¿Dónde está el riesgo?
La IA no siempre cuestiona nuestras ideas.
En muchas ocasiones puede reforzar aquello que ya pensamos o sentimos. Sin embargo, crecer también implica contrastar nuestras opiniones, escuchar otras perspectivas y dejarnos acompañar por personas que puedan ayudarnos a ver más allá.
La empatía humana es insustituible.
Los dijo el Papa León XIV: "El desarrollo de estos avances tecnológicos debe ir de la mano con el respeto de los valores humanos y sociales."
Aunque una conversación pueda parecer cercana, solo las personas pueden amar, comprender desde su propia experiencia y crear vínculos auténticos.
Puede generar una falsa sensación de apoyo.
Sentirse escuchado es importante, pero nada reemplaza una conversación cara a cara, una mirada sincera o la presencia de alguien que comparte nuestro camino.
La tecnología no tiene conciencia moral.
Las herramientas pueden ofrecer información, pero no discernimiento. La sabiduría, la prudencia y los valores siguen siendo responsabilidad nuestra.
No sustituye la ayuda profesional.
En situaciones de crisis emocional o psicológica es fundamental buscar apoyo humano cualificado.
Ahora bien...
¿Por qué tantas personas recurren a esta herramienta?
Pienso que hay tres motivos principales:
Es gratuita.
Es anónima.
Está disponible al instante.
Vivimos en una cultura de la inmediatez. Queremos respuestas rápidas, soluciones rápidas y resultados rápidos.
Pero el corazón humano tiene otro ritmo.
Las relaciones profundas, la sanación emocional y el crecimiento personal necesitan tiempo, presencia y paciencia.
¿Qué nos revela todo esto?
Que ahora más que nunca las personas estamos buscando conexión.
Buscamos sentirnos escuchadas.
Buscamos acompañamiento.
Buscamos pertenecer.
Buscamos que alguien nos mire y nos diga: "Estoy aquí contigo".
Y eso me recuerda algo muy sencillo: fuimos creados para la relación.
Para amar y ser amados.
Para vivir en comunidad.
Para caminar acompañados.
Lo veo en mi práctica como psicóloga y lo veo cada vez que salgo a la calle.
Detrás de muchas conversaciones hay una necesidad profunda de conexión real.
¿Cómo podemos hacer un uso responsable de la IA?
Filtra la información con criterio.
No todo lo que genera una herramienta es correcto o aplicable a tu situación.
Busca apoyo humano cuando lo necesites.
Utiliza la tecnología para inspirarte, aprender o generar ideas, pero no para sustituir relaciones significativas.
Aprovecha aquello que te ahorra tiempo.
Puede ayudarte a organizar rutinas, planificar tareas o estructurar proyectos.
No olvides lo esencial.
La tecnología es una herramienta, no un sustituto del ser humano.
"Dios nos creó para el encuentro, no para el aislamiento."
La tecnología puede ser útil. Mucho.
Pero jamás reemplazará la presencia, la escucha, el amor y el cuidado que una persona puede ofrecer a otra.
Porque las herramientas pueden procesar información. Pero solo las personas pueden acompañar un corazón.
Cuídate y, por favor, cuida de los tuyos.
Con amor,
Meli



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