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verano y salud mental

  • Foto del escritor: Melissa Barcia
    Melissa Barcia
  • 20 ago 2025
  • 2 min de lectura

Quiero dejarte algunas rutinas (y consejos) para cuidar tu mente este verano.


En esta estación todo cambia: la ropa, la alimentación, los horarios, el sol que se alarga, incluso puede que tengas días libres. Está clarísimo: en verano vivimos diferente.


Te invito a bajar revoluciones.


Vivimos el año entero en modo rápido, multitarea, con prisas. Ahora, permítete un parón.


Atrévete a dejar cosas para después.


La hiperestimulación no le hace bien ni a la mente ni al cuerpo. Claro que a veces vivir acelerados nos ayuda a lograr objetivos, pero también necesitamos momentos para repararnos, recuperar energía y recordar que no todo depende de nosotras.


A veces, en el silencio y el descanso, encontramos respuestas que el ruido no nos deja escuchar.


Cuida tu diálogo interno

Esa voz interior aparece cuando desconectamos. A veces trae dudas, pendientes o palabras duras.


Recuerda: tu voz interior puede ser guía y calma.


Háblate con la misma compasión con la que tratarías a alguien que amas. Muchas veces somos exigentes con nosotras mismas cuando Dios nos mira con una ternura mucho mayor de la que imaginamos.


Y si aparece el FOMO (ese miedo a perderte cosas)…


Respira.


No todo es para ahora. No tienes que estar en todos los sitios ni aprovechar cada minuto del verano.


Elige a qué eventos ir, cuáles dejar pasar. Regálate momentos de paz, también para tu familia.


La vida no se mide por todo lo que hacemos, sino también por nuestra capacidad de estar presentes donde realmente importa.


Desconecta lo que puedas del mundo digital y conecta con la vida real

La risa, los vínculos seguros (pareja, amigos, familia), una conversación sin prisas, una comida compartida.


Son esas conexiones auténticas las que realmente nos protegen y nos fortalecen.


Y quizá también sean una oportunidad para reconocer los pequeños regalos que recibimos cada día y que tantas veces pasamos por alto.


Descansa

Que el calor, la luz o los horarios no sean excusas.


El sueño reparador es fundamental para tu salud mental. Dormir bien repara, reduce inflamación, fortalece el sistema inmune y te devuelve la claridad mental.


Descansar no es perder el tiempo. También es una forma de cuidarnos y respetar nuestros límites.


Si quieres ir un paso más allá:

Hidrátate: prepara agua con limón, menta o pepino.

Grounding: camina descalza unos minutos y conecta con la tierra.

Sol consciente: disfruta de la vitamina D y agradece esos pequeños momentos al aire libre.

Frutas de temporada: visita mercados o prueba frutas diferentes.

Respira verano: haz tres respiraciones profundas a lo largo del día.

Practica la gratitud: antes de dormir, piensa en tres cosas buenas que te regaló el día.


Cuídate este verano y siempre.

Que estos meses sean una oportunidad para descansar, disfrutar y volver a lo esencial.


Con amor,

Meli

 
 
 

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